Víctor Ochoa, autor de monumentales esculturas que adornan numerosas ciudades de España, ha plasmado su sello personal en las nuevas instalaciones de Office Madrid – Centro de Negocios, situado en la capital española. Con un estilo vanguardista y moderno, la diferenciación de sus espacios y recovecos decorados con obras del escultor y arquitecto madrileño le confieren a estas instalaciones un carácter único. Entrevistamos al autor para descubrir más acerca de las motivaciones de un trabajo tan particular.

Cuándo le dicen de diseñar un centro de negocios, ¿qué idea inicial se le ocurre para este tipo de espacio?

No tenía una idea preconcebida y todo iba a depender del tipo de espacios que me encontrase, si bien es verdad que hacia poco que había remodelado mi anterior casa a base de paneles curvos y que había realizado unos muebles para otro de los centros a base de chapa de taller.

¿Cómo abordó el diseño de Office Madrid?

Me encontré con tres locales a distintas alturas, saturado de rincones y penumbras e imposible de describir. Se habían sobrepuesto tabiques sobre tabiques y los espacios apenas podían respirar, así que decidí “descarnarlo hasta los huesos”, hacerlo transitable y luego encajar cubos de cristal. Si hubiese que definirlo sería como la guarida de una culebra entre las raíces de hormigón.

¿Qué papel cree que puede jugar el arte en el modelo de oficina tradicional?

Soy, por encima de otras cualidades o pretensiones, un escultor; luego lo primero que siento es la necesidad de convertir cualquier cosa en una escultura y despojarla de adornos; y a continuación, o puede que al mismo tiempo, que los vacíos sean un buen lugar de trabajo y estancia. Creo que el visitante o inquilino de este espacio tiene su oficina dentro de una nave-taller donde ha trabajado previamente un artista. No se trata de suplantar o imponer una forma muy personal, la mía, sino de dársela como un regalo.

¿Qué estilo ha escogido para estas instalaciones y por qué?

No hay estilo. Escarbo, araño y me pongo a soldar ,antes de que entren los instaladores, los albañiles y fontaneros, los pintores y vidrieros,..etc

Sobre las obras de arte mostradas, ¿qué pretenden realzar en su conjunto?

Son como graffitis en una pecera. Dibujos y bocetos de figuras desnudas, muchas de ellas con un sentido marino, que cubren traslúcidos los paños de cristal. Los dibujé en Italia y en las playas del cantábrico. Algunos paneles llevan manuscritos las memorias de esos dibujos.

¿Ha tenido que adaptar sus obras al espacio o ha creado de nuevas con tal propósito?

En el caso del mobiliario, cada centímetro del mismo ha sido diseñado ex profeso para el Centro. Y en el caso de los grafismos he adaptado obras que ya tenía.

Office Madrid es un espacio muy abierto y con mucho juego de luces. ¿Qué papel juega para usted la luminosidad en estas instalaciones?

La luz es una necesidad absoluta , como respirar, por eso las paredes curvas nos deslizan de un lugar a otro sin sobresaltos, pero el recogimiento , igualmente necesario, se consigue en el interior de los despachos.

¿Había estructurado y decorado alguna vez alguna empresa u otro espacio alternativo?

Como arquitecto en mis primeros años diseñaba o imaginaba las cosas más inverosímiles, pero un centro de negocios es como domesticar un potro, de nada sirven las licencias estéticas o artísticas sino permiten a multitud de gentes que las habiten y las compartan de una forma agradable y eficaz. Lo más importante es que nada dificulte su trabajo, que estén a gusto en mi interior.

Hay estudios llevados a cabo que demuestran que la exposición al arte y la cultura en el lugar de trabajo contribuye al desarrollo del pensamiento. ¿Qué opina de ello?

Por supuesto que sí. Pero no como en una galería donde somos simples espectadores, donde podemos entrar y salir, satisfechos o decepcionados, no, así no. Hay que intentar que sea como una choza o refugio con artilugios mágicos o protectores.

¿Qué tendencia pueden marcar las instalaciones de Office Madrid en el futuro desarrollo de próximos centros de negocios?

Esta redefinición o rediseño de un espacio tan aparentemente convencional por ser temporal, colectivo y de trabajo en común, pretende ir más allá en próximos centros de Office Madrid. La forma de trabajar evoluciona tan rápido en el aspecto de compartir cada vez más servicios y tipos de personas y actividad, que hay que lanzar cometas en el planteamiento del diseño para atraparlos con efectividad.

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